La veterana Irina Vega deja de dirigir por un día y se pone a las órdenes de Nacho Vidal y ante el objetivo de Raúl Lora. La esbelta alicantina parece estar en su mejor momento. La vemos radiante, no solo por su blanca piel o su magnífico cuerpo, sino también por su interacción con Nacho y con la cámara. Irradia sexo así que será mejor que no te pierdas este duelo de titanes sexuales.